A 23 años de la tragedia de Nancito: cinco mujeres murieron en accidente de bus David–Panamá
Este jueves de recuerdos, RetenChiriquí vuelve la mirada al 4 de noviembre de 2003, cuando un autobús de dos pisos de la ruta David–Panamá sufrió un accidente en la carretera Panamericana, a la altura de El Nancito, distrito de Remedios. Cinco mujeres perdieron la vida y alrededor de 30 personas resultaron heridas en un hecho que conmocionó a Chiriquí y al país.
CHIRIQUÍ, PANAMÁ | JUEVES 5 DE NOVIEMBRE DE 2026. Han transcurrido 23 años desde uno de los accidentes más recordados del transporte interprovincial panameño.
Lo que comenzó como un viaje desde la ciudad de David hacia la capital terminó en una tragedia que dejó cinco familias de luto, decenas de pasajeros lesionados y numerosas interrogantes sobre las condiciones de seguridad del transporte colectivo.
El martes 4 de noviembre de 2003, en plena celebración de las fiestas patrias, un autobús Volvo de dos pisos perdió el control mientras transitaba por la carretera Panamericana, en el sector de El Nancito, distrito de Remedios, provincia de Chiriquí.
Los periódicos de la época documentaron la magnitud del accidente y recogieron los testimonios de pasajeros que sobrevivieron.
El viaje que terminó en tragedia
La unidad número 36 de la ruta David–Panamá, con matrícula 4B-449, había salido de David aproximadamente a las 11:00 de la mañana.
El autobús tenía capacidad para 76 ocupantes y, según los reportes publicados entonces, transportaba a 74 pasajeros, además del conductor y su ayudante.
Después del mediodía, cuando el vehículo se encontraba en las proximidades de El Nancito, se produjo una falla en uno de sus neumáticos delanteros.
De acuerdo con las declaraciones de las autoridades de tránsito difundidas en noviembre de 2003, el neumático delantero izquierdo reventó y el conductor perdió el control de la unidad.
El autobús abandonó la calzada, avanzó por una cuneta y terminó impactando contra árboles ubicados a un costado de la carretera.
Las ramas alcanzaron la estructura y las ventanas del vehículo, especialmente en su parte superior, donde se registraron consecuencias graves para varios pasajeros.
Cinco mujeres perdieron la vida
El accidente dejó cinco víctimas mortales, todas mujeres, además de aproximadamente 30 personas heridas.
Los archivos periodísticos del 6 de noviembre identificaron entre las fallecidas a Rut Omaira Santamaría Guerra, Otilde Pinilla de Aguilar, Mélida Pinzón Pimentel y Mónica Arroyo Suira.
En las publicaciones consultadas de esa fecha, la identidad de la quinta víctima todavía estaba pendiente de confirmación.
La tragedia generó una profunda conmoción por las pérdidas humanas y por las circunstancias en que ocurrió, durante una jornada en la que numerosas personas se movilizaban entre Chiriquí y la ciudad capital.
Una intensa movilización de ambulancias
La magnitud del accidente obligó a desplegar personal de emergencia y varias ambulancias para atender a los pasajeros.
Los heridos fueron trasladados principalmente al Hospital de San Félix y al Hospital Regional de David, donde recibieron atención médica.
Entre las personas afectadas había adultos y menores de edad.
Los periódicos de la época informaron que algunos pasajeros pudieron regresar a sus hogares después de ser evaluados, mientras otros permanecieron bajo atención hospitalaria.
Los testimonios que quedaron en la memoria
José Lezcano, uno de los pasajeros, viajaba junto a su esposa y su hija de cuatro años.
En declaraciones recogidas por La Prensa el 5 de noviembre de 2003, recordó que escuchó el estallido del neumático y observó cómo el autobús abandonaba la carretera.
Su familia logró sobrevivir sin lesiones graves, una circunstancia que describió con gratitud, aunque también con tristeza por quienes perdieron la vida.
Otros sobrevivientes relataron momentos de angustia y confusión dentro de la unidad.
Sus testimonios permitieron reconstruir parte de lo sucedido y reflejaron el impacto emocional que dejó el accidente.
Las investigaciones sobre las causas
En los días posteriores, las autoridades de tránsito examinaron las circunstancias que provocaron la pérdida de control del autobús.
El entonces capitán de Tránsito en Chiriquí, Teófilo Moreno, explicó que el reventón del neumático delantero izquierdo fue un elemento determinante en la secuencia del accidente.
También surgieron interrogantes sobre las condiciones de la carretera, las especificaciones técnicas del neumático y la proximidad de los árboles a la vía.
Estas circunstancias fueron objeto de declaraciones y evaluaciones en la época, sin que los archivos consultados permitan establecer una conclusión judicial definitiva sobre todas las responsabilidades.
La tragedia reabrió el debate sobre la seguridad de los autobuses de dos pisos y las medidas necesarias para reducir los riesgos en las carreteras interprovinciales.
Un recuerdo que permanece 23 años después
El accidente de El Nancito dejó una huella en la memoria de quienes viajaban regularmente entre David y Panamá.
Incluso en agosto de 2005, cuando se evaluaba la incorporación de otro autobús de dos pisos a la ruta, la prensa documentó que el recuerdo de la tragedia seguía generando preocupación entre algunos usuarios.
Hoy, 23 años después, la historia invita a recordar a las cinco mujeres que perdieron la vida, reconocer a quienes participaron en las labores de auxilio y reflexionar sobre la importancia de la seguridad vial.
La revisión técnica de los vehículos, el mantenimiento de los neumáticos, las condiciones de las carreteras y la preparación ante emergencias siguen siendo elementos fundamentales para proteger a pasajeros y conductores.
En este jueves de TBT, RetenChiriquí recuerda con respeto a las víctimas del 4 de noviembre de 2003 y a las familias que quedaron marcadas por aquella tragedia.
Porque recordar también es preservar nuestra historia.
RetenChiriquí | Información que importa.
Fuentes históricas: La Prensa, 5 y 6 de noviembre de 2003; Panamá América, 5 y 6 de noviembre de 2003 y 30 de agosto de 2005; archivo de Crítica, 6 de noviembre de 2003.




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