Arroceros de Chiriquí alertan por fuerte caída en los rendimientos ante efectos de El Niño
- retenchiriqui
- hace 12 minutos
- 3 min de lectura
Productores de arroz de Chiriquí encendieron las alertas ante una fuerte reducción en los rendimientos de las cosechas, situación que atribuyen a las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño y que podría incrementar la presión sobre la producción nacional durante los próximos meses.
De acuerdo con información proporcionada por dirigentes del sector, algunas cosechas en Chiriquí estarían registrando un rendimiento promedio cercano a 60 quintales por hectárea, considerablemente por debajo de los niveles necesarios para cubrir los costos actuales de producción.
Los productores aseguran que las condiciones han sido muy variables entre las diferentes fincas: mientras algunos cultivos consiguen mejores resultados, otros presentan rendimientos considerablemente inferiores e incluso pérdidas importantes.
El sector atribuye parte del problema a períodos prolongados con condiciones desfavorables durante etapas determinantes para el desarrollo del cultivo.
Productores advierten pérdidas económicas
A la reducción del rendimiento se suma el costo que representa establecer y mantener una hectárea de arroz.
Según las estimaciones planteadas por representantes del sector, producir una hectárea puede representar alrededor de B/.2,500, tomando en consideración insumos, fertilizantes, combustible, maquinaria, mano de obra y otros componentes de la actividad.
Los arroceros sostienen que necesitan rendimientos cercanos a los 100 quintales por hectárea para alcanzar niveles que permitan cubrir adecuadamente sus inversiones.
Un promedio cercano a 60 quintales dejaría, por tanto, a numerosos productores con dificultades para recuperar el capital invertido.
La preocupación no termina con la cosecha actual. Las pérdidas podrían afectar la capacidad de algunos agricultores para cumplir compromisos con entidades financieras y proveedores y, posteriormente, acceder al financiamiento requerido para el próximo ciclo agrícola.
El Niño ya obligó a tomar medidas
La situación climática del sector arrocero no es nueva para las autoridades.
El impacto de El Niño provocó retrasos en las siembras y afectaciones en el desarrollo del cultivo a nivel nacional, situación que llevó al Consejo de Gabinete a autorizar en junio un contingente extraordinario de 786 mil quintales de arroz en cáscara.
La medida fue recomendada previamente por la Cadena Agroalimentaria de Arroz como parte de la estrategia para complementar la producción nacional y garantizar el suministro del grano.
Para el ciclo agrícola 2026-2027 se habían programado inicialmente más de 93 mil hectáreas de arroz en Panamá. Sin embargo, las condiciones climáticas alteraron los calendarios y expectativas de producción.
¿Existe riesgo de que falte arroz en Panamá?
Aunque representantes del sector productivo mantienen preocupación por lo que pueda ocurrir durante los próximos meses, las autoridades aseguran que actualmente no existe un escenario inmediato de desabastecimiento.
El Ministerio de Desarrollo Agropecuario informó en julio que los inventarios disponibles, los contingentes de importación acordados y la incorporación progresiva de la nueva cosecha permitirían mantener suficiente arroz para atender el consumo nacional, por lo menos, hasta enero.
Esta posición contrasta con las advertencias de algunos productores, quienes consideran necesario revisar nuevamente los inventarios después de conocer los rendimientos reales obtenidos en campo.
Precisamente, uno de los principales planteamientos del sector es realizar una evaluación actualizada de las existencias nacionales para determinar cuánto arroz está realmente disponible y proyectar las necesidades para los últimos meses de 2026 y comienzos de 2027.
Chiriquí, una provincia clave para el arroz nacional
La situación adquiere especial relevancia debido al peso que históricamente mantiene Chiriquí dentro de la producción arrocera panameña.
El comportamiento de las cosechas de la provincia puede tener incidencia en el volumen nacional disponible y en las decisiones relacionadas con inventarios, comercialización e importaciones.
El desafío para productores y autoridades será determinar la magnitud definitiva de las pérdidas una vez avance la cosecha y contar con información actualizada sobre producción e inventarios.
Mientras tanto, el sector arrocero insiste en la necesidad de fortalecer sistemas de riego, acceso al financiamiento y mecanismos que permitan reducir la vulnerabilidad de la producción frente a períodos prolongados de sequía y otros eventos climáticos.
El Gobierno, por su parte, mantiene que continuará monitoreando las cosechas y existencias para adoptar las decisiones necesarias con el objetivo de garantizar el arroz en la mesa de los panameños.





Comentarios