Bocas del Toro contra el reloj: buscan dónde llevar la basura antes de que venza convenio en diciembre
El manejo de los desechos sólidos vuelve a convertirse en un desafío urgente para Bocas del Toro. Autoridades locales buscan una alternativa para la disposición final de la basura antes del 31 de diciembre de 2026, cuando, según el Municipio de Changuinola, vence el convenio que permite utilizar un terreno vinculado a Chiquita Panamá para depositar los residuos.
La proximidad de la fecha límite ha llevado a autoridades de la provincia a sostener reuniones y evaluar posibles terrenos que permitan mantener la disposición de los desechos una vez termine el acuerdo actual.
El objetivo es evitar que Changuinola y otras comunidades vuelvan a enfrentar problemas de acumulación de basura y los consiguientes riesgos ambientales y sanitarios.
“Tenemos una fecha límite”
Fidel Santos, del Municipio de Changuinola, confirmó que el plazo es uno de los principales factores que presionan la búsqueda de una solución.
“Tenemos una fecha límite: el 31 de diciembre”.
Santos explicó que Chiquita permitió utilizar el sitio actual para el manejo de los residuos y señaló que el municipio ya ha mantenido acercamientos con la Gobernación de Bocas del Toro. Las autoridades locales también están solicitando participación del Gobierno Nacional para concretar un proyecto que dé una respuesta más duradera al problema.
La búsqueda se encuentra todavía en fase de análisis. Hasta el momento, la información pública disponible no identifica un terreno seleccionado definitivamente ni una fecha para la puesta en funcionamiento de una nueva instalación.
Una solución provisional que viene desde 2023
El problema no comenzó este año.
Un documento oficial publicado en la Gaceta Oficial recuerda que, en noviembre de 2023, el Consejo de Gabinete declaró un estado de emergencia ambiental en los distritos de Changuinola y Almirante, debido a las dificultades relacionadas con la disposición de los residuos y el colapso de vertederos públicos.
Como respuesta a esa situación, en diciembre de 2023 Chiquita Panamá cedió en calidad de préstamo un terreno de aproximadamente 2.5 hectáreas para establecer un vertedero controlado provisional en Changuinola.
Ese antecedente ayuda a dimensionar la preocupación actual: el mecanismo utilizado para enfrentar aquella emergencia fue concebido como una alternativa provisional y ahora las autoridades deben definir qué ocurrirá después de diciembre.
Preocupación por un eventual problema sanitario
La ausencia de un lugar adecuado para la disposición final puede afectar mucho más que la recolección domiciliaria.
Una interrupción prolongada puede provocar acumulaciones de residuos, proliferación de vectores, contaminación y afectaciones a las comunidades, especialmente en una provincia con alta humedad y abundantes precipitaciones.
Precisamente por esos riesgos, las autoridades buscan anticiparse al vencimiento del acuerdo en lugar de esperar hasta finales de diciembre para encontrar una salida.
El problema también tiene una dimensión provincial. Documentos oficiales han advertido que Almirante no dispone de un sitio propio para la disposición final de sus residuos, por lo que ha dependido de instalaciones ubicadas en otros distritos.
Municipio solicita intervención del Gobierno Nacional
Desde Changuinola, las autoridades consideran que la magnitud del problema supera la capacidad de una respuesta exclusivamente municipal.
Santos indicó que existe una propuesta trabajada junto con la Gobernación y pidió respaldo del Gobierno Nacional para desarrollar el proyecto relacionado con la disposición de los residuos.
Mientras avanzan esas conversaciones, una de las tareas inmediatas consiste en determinar cuáles terrenos podrían reunir las condiciones necesarias.
La información disponible no confirma todavía cuál sería el modelo definitivo —vertedero, relleno sanitario u otra infraestructura de gestión integral—, por lo que sería prematuro afirmar que existe un proyecto final aprobado.
Cuenta regresiva hacia el 31 de diciembre
La fecha marca ahora el calendario de las autoridades bocatoreñas.
Quedan poco más de tres meses para encontrar una alternativa al esquema vigente, realizar las evaluaciones correspondientes y determinar cómo continuará la disposición de los residuos después del 31 de diciembre de 2026.
Bocas del Toro ya vivió una emergencia vinculada al manejo de la basura en 2023. Tres años después, el reto es evitar que el vencimiento de una solución provisional coloque nuevamente a las comunidades frente a un escenario similar.





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