Minsa advierte que cerca de la mitad del tabaco comercializado en Panamá sería ilegal
El Ministerio de Salud (Minsa) estima que alrededor del 50 % de los productos de tabaco comercializados en Panamá podrían proceder del mercado ilícito, una situación que representa un desafío para la salud pública, la fiscalización y el control de la venta de estos artículos. La institución también trabaja en una investigación para conocer la dimensión del comercio irregular de vapeadores en el país.
PANAMÁ. El posible alcance del comercio ilegal de tabaco ha encendido las alertas de las autoridades sanitarias panameñas, que buscan fortalecer las medidas de vigilancia y control frente a un mercado que, según estimaciones oficiales, podría representar cerca de la mitad de los productos comercializados.
La cifra fue expuesta por el doctor Miguel Jordán, del Departamento de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud, durante la segunda reunión del grupo de trabajo relacionado con el artículo 24 del Protocolo para la Eliminación del Comercio Ilícito de Productos de Tabaco.
En el encuentro participaron representantes de distintas regiones del mundo para abordar mecanismos de cooperación y acciones dirigidas a combatir estas actividades.
¿Qué significa que el 50 % del tabaco sea ilícito?
La estimación presentada por el Minsa apunta a que una proporción considerable de los productos de tabaco comercializados en el país podría circular fuera de los canales legales.
El comercio ilícito puede incluir contrabando, falsificación y otras formas de distribución que incumplen las disposiciones fiscales, aduaneras o sanitarias.
Sin embargo, es importante precisar que el porcentaje divulgado corresponde a una estimación y no necesariamente a una medición exhaustiva de todas las ventas realizadas en Panamá.
Para interpretar su alcance será necesario conocer la metodología, el período de referencia y los productos incluidos en el cálculo.
Vapeadores: un mercado todavía sin cifras precisas
El Minsa reconoció que aún no dispone de una medición suficientemente precisa sobre la magnitud del comercio ilegal de dispositivos electrónicos de vapeo.
Para avanzar en este diagnóstico, la institución trabaja junto con el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud en un estudio de mercado que permitirá recopilar información más detallada.
Los resultados podrían contribuir a identificar patrones de comercialización, evaluar el alcance del mercado irregular y fortalecer las estrategias de vigilancia sanitaria.
Por ahora, no se ha informado una cifra oficial que permita establecer qué porcentaje de los vapeadores comercializados en Panamá procede de canales ilícitos.
Preocupación por el acceso de menores de edad
El ministro de Salud, Fernando Boyd, advirtió que el comercio ilícito de productos de tabaco puede facilitar el acceso de niños y adolescentes a artículos sujetos a restricciones de comercialización.
También señaló que estas actividades debilitan las políticas fiscales y pueden favorecer redes dedicadas a operaciones ilegales.
Desde la perspectiva sanitaria, la preocupación se relaciona tanto con el consumo de tabaco como con las dificultades para supervisar productos que circulan fuera de los mecanismos establecidos de control.
El uso de productos de tabaco representa un riesgo para la salud, independientemente de que hayan ingresado al mercado por canales legales o ilegales.
Cooperación internacional para enfrentar el problema
La participación de Panamá en el grupo de trabajo sobre el artículo 24 del Protocolo para la Eliminación del Comercio Ilícito de Productos de Tabaco forma parte de los esfuerzos de cooperación internacional dirigidos a fortalecer la aplicación de este instrumento.
El protocolo promueve medidas para combatir el comercio ilícito mediante la colaboración entre países y el fortalecimiento de las capacidades institucionales.
En Panamá, el desafío incluye mejorar la disponibilidad de datos, reforzar la vigilancia del mercado y coordinar acciones entre las autoridades sanitarias y las entidades encargadas de la fiscalización.
A la espera de nuevos estudios
La estimación de que aproximadamente la mitad del tabaco comercializado en Panamá sería ilícito plantea interrogantes sobre la dimensión real del problema y la eficacia de los mecanismos de control.
El estudio que desarrollan el Minsa y el Instituto Gorgas permitirá ampliar el conocimiento sobre el mercado de vapeadores, aunque sus resultados todavía están pendientes.
Las autoridades deberán complementar estos esfuerzos con información verificable que permita dimensionar el comercio irregular y evaluar las medidas necesarias para proteger la salud pública.
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