“No hay fecha”: rector de la UNACHI advierte que atraso salarial amenaza el funcionamiento de la universidad
La Universidad Autónoma de Chiriquí continúa sin una fecha concreta para cancelar la segunda quincena de agosto a sus docentes y administrativos, pese a las reuniones realizadas esta semana con autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Contraloría General de la República.
Así lo confirmó el rector Absel Navarro durante una conferencia de prensa con medios de comunicación, en la que RetenChiriquí conversó con la autoridad universitaria sobre la situación financiera que enfrenta la institución y las medidas que su administración plantea para buscar una salida a la crisis.
Ante la pregunta directa sobre cuándo se realizará el pago, Navarro respondió: “No, no hay fecha”.
El rector explicó que, después de la reunión sostenida el miércoles con la viceministra de Economía y Finanzas, Eida Gabriela Sáiz, y el contralor general, Anel Flores, todavía no existe un cronograma confirmado para efectuar el desembolso.
La propia Rectoría había informado previamente que su situación presupuestaria estaba afectando directamente el pago correspondiente a la segunda quincena de agosto y que las reuniones con ambas entidades buscaban encontrar alternativas para atender los compromisos financieros.
Pago pendiente se aproxima a la siguiente quincena
El retraso afecta a aproximadamente 2,000 docentes y administrativos, según reportes publicados durante los últimos días.
Trabajadores de la universidad han explicado que el calendario institucional contempla pagos los días 12 y 26 de cada mes. De mantenerse sin resolver la quincena del 26 de agosto, el atraso quedaría muy próximo a coincidir con la fecha correspondiente a la primera quincena de septiembre.
La situación ya ha provocado dificultades económicas entre colaboradores. Algunos han advertido problemas para cubrir compromisos bancarios, alimentación, transporte y otros gastos familiares.
Rector advierte riesgo para las operaciones
Navarro reconoció durante la conferencia que el deterioro económico de los trabajadores puede tener consecuencias directas sobre el funcionamiento universitario.
Explicó que docentes y administrativos enfrentan dificultades para pagar combustible, alimentación, transporte y gastos domésticos, una situación que —según advirtió— podría terminar afectando las operaciones de la UNACHI.
“Todo esto puede llegar a una paralización de las operaciones en la universidad y no queremos afectar al estudiante”, manifestó.
La preocupación coincide con declaraciones realizadas por el propio rector días atrás, cuando informó que algunos trabajadores con menores ingresos ya enfrentaban dificultades incluso para costear su traslado hacia la universidad.
Crearían comisión técnica para revisar las finanzas
Uno de los principales acuerdos anunciados por Navarro es la conformación de una comisión técnica que revisará y analizará el sistema financiero de la universidad.
Según explicó, la intención es elaborar una propuesta que pueda ser presentada al Ejecutivo y demostrar que la nueva administración está dispuesta a introducir correctivos en materia presupuestaria.
El rector señaló que esta revisión deberá permitir determinar qué ajustes necesita la estructura financiera y administrativa de la universidad.
Navarro indicó además que se conformaría una comisión política, encargada de impulsar acercamientos con distintos actores nacionales para buscar respaldo institucional a la educación superior pública en Chiriquí.
Ejecutivo habría planteado revisar la planilla
Durante la conferencia, Navarro dijo que entre los planteamientos transmitidos por el Ejecutivo se encuentra una revisión de la estructura administrativa y de personal de la UNACHI.
De acuerdo con el rector, se mencionaron asuntos relacionados con una planilla elevada, posibles duplicidades de funciones, direcciones y subdirecciones que podrían ser revisadas, además de determinadas disposiciones legales que eventualmente requerirían cambios mediante la Asamblea Nacional.
Estas afirmaciones corresponden a la versión ofrecida por Navarro durante la conferencia; RetenChiriquí no ha localizado hasta el momento un documento público del Ejecutivo que detalle formalmente todas esas condiciones.
La dimensión de la planilla ya había sido objeto de cuestionamientos durante la discusión presupuestaria de la institución. La universidad solicitó para 2027 un presupuesto que supera los B/.80 millones, de los cuales aproximadamente B/.77 millones estarían destinados a funcionamiento.
“Nos den la oportunidad del pago”
Navarro afirmó que la prioridad inmediata es conseguir los recursos necesarios para cancelar los salarios pendientes.
El rector sostuvo que su administración está dispuesta a revisar la estructura de recursos humanos y adoptar medidas correctivas, pero pidió tiempo para efectuar esos análisis.
Argumentó que su equipo apenas lleva días al frente de la institución y que determinadas transformaciones administrativas no pueden ejecutarse inmediatamente.
También aseguró que la nueva administración todavía no ha podido efectuar contrataciones ni completar designaciones de altos funcionarios debido a lo que calificó como un “limbo administrativo”.
Navarro atribuye crisis a decisiones anteriores
Consultado sobre cómo explicar la situación financiera de la universidad a la población chiricana, Navarro atribuyó el escenario actual a decisiones adoptadas anteriormente.
Según el rector, la institución está enfrentando las consecuencias de lo que calificó como una “mala toma de decisiones”, aunque insistió en que los problemas pueden corregirse mediante medidas estructurales.
Estas declaraciones constituyen la valoración de la actual administración y no sustituyen los resultados de auditorías o investigaciones oficiales que puedan determinar responsabilidades individuales.
Clases presenciales siguen sobre la mesa
Navarro también abordó la continuidad académica.
Pese a las dificultades económicas de los trabajadores, indicó que existe interés de estudiantes en mantener o retomar las clases presenciales.
Sin embargo, reconoció la dificultad de exigir asistencia física a funcionarios que aseguran no contar con recursos suficientes para sufragar transporte y alimentación.
El atraso salarial ocurre mientras la universidad atraviesa una transición administrativa. Navarro asumió formalmente la Rectoría el 31 de agosto de 2026 y ejercerá el cargo hasta 2028.
Una crisis todavía sin fecha de solución
Por ahora, el punto crítico permanece sin respuesta: no existe una fecha anunciada para el pago de la segunda quincena de agosto.
La nueva administración anunció que continuará las conversaciones con el Ejecutivo, el MEF, la Contraloría y actores políticos para buscar los recursos y, paralelamente, presentar propuestas de reorganización financiera.
Con la siguiente fecha ordinaria de pago cada vez más cercana, aumenta la presión sobre una institución cuyo funcionamiento depende de miles de trabajadores que continúan esperando sus salarios.
RetenChiriquí continuará dando seguimiento a las gestiones y a cualquier anuncio oficial sobre la liberación de los fondos.




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