Chiriquí se prepara para un El Niño más intenso: agua, energía y producción, entre los principales retos
- retenchiriqui
- hace 14 horas
- 4 min de lectura
El posible fortalecimiento del fenómeno de El Niño durante los próximos meses mantiene en alerta preventiva a sectores productivos, especialistas y autoridades, ante un escenario que podría reducir las lluvias y ejercer mayor presión sobre las fuentes de agua, la generación hidroeléctrica y las cadenas de abastecimiento en Chiriquí y otras regiones del país.
El tema fue analizado durante un foro organizado por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Chiriquí, con participación de representantes de instituciones públicas, empresas y especialistas, quienes coincidieron en que la prioridad debe ser anticiparse a los posibles impactos sin generar alarma entre la población.
La discusión cobra especial relevancia después de que el Gobierno Nacional declarara, el pasado 26 de agosto, estado de emergencia nacional por el fenómeno de El Niño, mediante la Resolución n.° 102-26, como medida preventiva para fortalecer la capacidad de respuesta institucional.
El Niño ya está presente: no es solamente una posibilidad
Una precisión importante frente al texto original es que Panamá no está esperando a que aparezca El Niño.
El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) mantiene al país en Alerta de El Niño y señala que desde mayo de 2026 ya se observan condiciones propias del fenómeno con influencia sobre el clima panameño.
Los modelos internacionales utilizados por el IMHPA estiman una probabilidad superior al 95% de que El Niño continúe influyendo durante el resto de 2026. Además, experiencias anteriores muestran que sus efectos pueden intensificarse entre octubre y diciembre.
De hecho, la NOAA ha señalado una probabilidad de 63% de que se desarrolle un El Niño muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027, según la información recopilada por el IMHPA.
Hasta 55% menos lluvia en algunas zonas
Uno de los principales riesgos para Panamá está relacionado con la reducción de las precipitaciones.
La directora del IMHPA, Luz Graciela de Calzadilla, informó previamente al Consejo de Gabinete que entre julio y diciembre de 2026 se esperaba un predominio de déficit de lluvias a escala nacional, con reducciones que podrían alcanzar hasta 55% en determinadas zonas.
El comportamiento no necesariamente será uniforme en todo el territorio.
El IMHPA explica que durante los eventos de El Niño generalmente se registra una disminución de las lluvias en regiones de la vertiente del Pacífico y un incremento en el número de días consecutivos sin precipitaciones. En sectores del Caribe, en cambio, pueden presentarse comportamientos diferentes.
Para una provincia como Chiriquí, donde la disponibilidad hídrica está estrechamente relacionada con la agricultura, el consumo humano y la generación de electricidad, la evolución del fenómeno adquiere especial importancia.
Advierten sobre tomas de agua y cuencas bajo presión
Durante el foro, Alberto Contreras, de la Universidad Especializada de las Américas, advirtió que los efectos podrían extenderse a toda la cadena de suministro nacional.
Contreras indicó que se visualizan posibles afectaciones durante los próximos meses en aproximadamente 40 tomas de agua del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
También señaló que 11 cuencas presentan estrés hídrico, debido a que la recarga de agua no habría sido suficiente.
Estos datos fueron expuestos por el especialista durante el foro y, por rigor, deben presentarse como tales: no encontramos en las fuentes oficiales consultadas un reporte técnico público del IDAAN que permita confirmar independientemente las 40 tomas mencionadas.
Energía: analizan escenarios, pero no hay racionamiento anunciado
Otro punto abordado fue la seguridad energética.
Los participantes analizaron qué podría ocurrir ante una sequía severa, incluyendo un eventual escenario de racionalización eléctrica, y discutieron alternativas de ahorro y eficiencia aplicables en hogares y empresas.
Sin embargo, es importante establecer una diferencia: el foro analizó un escenario preventivo; no significa que actualmente exista un anuncio oficial de racionamiento eléctrico en Chiriquí o Panamá.
Lo que sí reconoce oficialmente el Gobierno es que la disminución de las lluvias podría provocar bajos niveles en lagos y embalses y afectar la generación hidroeléctrica, comprometiendo los recursos energéticos nacionales.
Gobierno advierte impactos hasta 2027
El escenario oficial va más allá de los últimos meses de 2026.
Al declarar el estado de emergencia nacional, el Ejecutivo indicó que los pronósticos apuntan a una mayor intensidad del déficit de lluvias durante octubre, noviembre y diciembre de 2026, así como enero, febrero y marzo de 2027.
Los efectos podrían extenderse hasta mayo de 2027, acompañados por altas temperaturas y posibles repercusiones sobre la población, el sector agropecuario y los recursos hídricos.
La declaratoria de emergencia permite además realizar acciones preventivas, de mitigación y respuesta, y establece mecanismos especiales para fortalecer la capacidad operativa de las instituciones hasta el 30 de junio de 2027.
Chiriquí apuesta por prepararse antes del período crítico
Francisco Serracín, vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Chiriquí, señaló durante el foro que ya se observan condiciones climáticas atípicas y destacó la necesidad de prepararse ante una posible intensificación del fenómeno a partir de octubre.
Ángela Buendía, de Mundo Seguro Panamá, insistió en que el objetivo de estas iniciativas es capacitar a la población y promover la prevención sin generar alarma.
La recomendación es mantenerse informado mediante fuentes oficiales como Sinaproc e IMHPA, especialmente durante los próximos meses, cuando la evolución de El Niño permitirá determinar con mayor precisión la magnitud de sus impactos.
Para Chiriquí, el mensaje central del foro fue preventivo: agua, producción agropecuaria, energía y abastecimiento deberán estar entre las prioridades de planificación frente a un fenómeno que ya está influyendo en Panamá y que podría fortalecerse hacia el cierre del año.





Comentarios