El Ferrocarril Nacional de Chiriquí cumple 109 años: un legado de progreso que transformó la provincia
- retenchiriqui
- 22 abr 2025
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Hace exactamente 109 años, el sonido del primer tren en tierra chiricana marcó un antes y un después en la historia del desarrollo económico, social y cultural de la región. Fue el 22 de abril de 1916 cuando el entonces presidente de la República, Belisario Porras Barahona, inauguró oficialmente el Ferrocarril Nacional de Chiriquí, destacando su simbolismo como un hito de progreso para la joven nación panameña.
“Este ferrocarril, inaugurado en los primeros doce años de nuestra existencia como República, simboliza un esfuerzo gigantesco”, expresó Porras durante su discurso. “Si esto es posible en nuestra juventud como nación, ¿qué no lograremos en nuestra madurez?”
La llegada del vapor El Panamá al muelle de Pedregal, a las 8:00 a.m. de aquel día, marcó el inicio de una celebración nacional. Carros-motores decorados con los colores patrios recorrieron el trayecto hacia David, donde multitudes se congregaron para presenciar un evento que transformaría la dinámica comercial, agrícola y turística de la provincia.
Una visión que tomó décadas en concretarse
Desde mediados del siglo XIX ya se debatía la necesidad de conectar Boquete y Pedregal mediante rieles, debido al auge cafetalero de la zona. Sin embargo, fue con la visión política de líderes como Francisco María Calancha Guerra y las gestiones de compañías extranjeras como la Chiriquí Improvement Company, que se comenzó a trazar un plan real de conexión ferroviaria.
Aunque varios intentos quedaron en el papel, finalmente se logró materializar el proyecto en 1916, dotando a Chiriquí de una red ferroviaria que llegó a contar con casi 50 estaciones y que integró comunidades, impulsó industrias y multiplicó las oportunidades de empleo.
Impacto económico y social sin precedentes
El estudio del investigador Daniel Samudio, titulado "El ferrocarril nacional de Chiriquí: su historia, infraestructura e influencia como factor socioeconómico en la provincia", revela que el tren no solo transportaba personas y mercancías, sino también sueños, emprendimientos y progreso.
Con la llegada del ferrocarril, surgieron negocios como jabonerías, lecherías, hoteles, restaurantes, panaderías y talleres. Además, se dinamizó el turismo interno, con tarifas especiales durante fiestas patronales y carnavales, y se promovió el comercio de productos agrícolas con tarifas preferenciales para los productores.
Incluso el comercio informal floreció, con niños que en Boquete ofrecían cargar maletas a cambio de dos reales, y vendedores ambulantes que atendían a los viajeros en las estaciones.
Una huella imborrable
El Ferrocarril Nacional de Chiriquí no solo dejó una huella física en los caminos de rieles que conectaban la provincia. Dejó un legado emocional y cultural que aún vive en la memoria colectiva de los chiricanos. Cada familia tiene una historia vinculada al tren, y muchos consideran que el “motor” impulsó el espíritu emprendedor y el orgullo regional.
Hoy, a 109 años de su inauguración, el tren de Chiriquí sigue siendo símbolo de lo que Panamá puede lograr cuando se apuesta al desarrollo con visión de futuro.









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