Macaracas despide a Elena Barría, fallecida tras el terremoto que golpeó a Panamá
Familiares, vecinos y amigos acompañaron el último adiós a la mujer de 68 años, quien murió días después de resultar gravemente herida por el colapso parcial de su vivienda. La ceremonia se realizó en una plaza debido a los daños que sufrió la iglesia local.
MACARACAS, LOS SANTOS | 17 DE OCTUBRE DE 2026. — El dolor por las consecuencias del reciente terremoto en Panamá tuvo uno de sus momentos más conmovedores en Macaracas, provincia de Los Santos, donde familiares, amigos y vecinos se reunieron para despedir a Elena Barría de Frías, de 68 años.
La mujer falleció cinco días después de resultar gravemente herida durante el movimiento sísmico del viernes 9 de octubre, cuando parte de la estructura de su residencia, ubicada en la barriada La Nestlé, se desplomó.
Su muerte ha sido reportada como la primera víctima mortal asociada al terremoto, una tragedia que ha dejado daños en viviendas, edificios y otras estructuras de la región de Azuero.
Más allá de las afectaciones materiales, su historia refleja el impacto humano de una emergencia que continúa marcando la vida de numerosas familias.
Una despedida fuera de la iglesia por los daños del terremoto
Las honras fúnebres se realizaron en la plaza Virgen del Rosario, en la barriada La Nestlé, cerca de la residencia de Elena.
La ceremonia tuvo que desarrollarse en ese espacio debido a las condiciones de seguridad de la iglesia del distrito, que permanece cerrada tras los daños ocasionados por el sismo.
Desde la plaza, familiares y allegados acompañaron el cortejo hasta el sector de La Paula, en el área de Güera, donde fueron sepultados sus restos.
El encuentro reunió a una comunidad que todavía enfrenta las consecuencias del terremoto y que encontró en la despedida una oportunidad para expresar solidaridad con la familia.
Las heridas provocadas por el colapso de su vivienda
Elena se encontraba en su casa cuando ocurrió el movimiento sísmico y parte de la estructura colapsó, provocándole lesiones graves.
Vecinos y familiares participaron en los primeros esfuerzos para auxiliarla y retirar los materiales que habían caído sobre ella.
Posteriormente, fue trasladada para recibir atención médica y, debido a la complejidad de sus lesiones, fue atendida en la Ciudad de la Salud, en la capital.
Aunque fue sometida a una intervención quirúrgica, su estado de salud continuó siendo delicado y falleció cinco días después del terremoto.
Su caso se convirtió en uno de los episodios más dolorosos asociados a la emergencia sísmica.
“Elena es el rostro de la tragedia”
Durante las honras fúnebres, el sacerdote Álvaro Sáez recordó el impacto que el fallecimiento ha tenido en Macaracas.
“Elena es el rostro de la tragedia”, expresó al referirse a una comunidad que enfrenta daños materiales, pero también una pérdida humana irreparable.
Sus palabras destacaron que detrás de las viviendas afectadas y las estructuras deterioradas existen familias que han visto transformada su vida.
Para quienes conocieron a Elena, su recuerdo permanece ligado a la cercanía con sus vecinos y al cariño que sentía por su pueblo.
Una familia agradecida por el acompañamiento
Amado Frías, hijo de Elena, agradeció públicamente el respaldo de los vecinos, familiares y residentes de Macaracas durante los días posteriores al terremoto.
El acompañamiento de la comunidad ha sido importante para una familia que afronta el fallecimiento de una madre y abuela.
Quienes compartieron con ella la recuerdan como una persona alegre, cercana a los niños y orgullosa de sus raíces.
Según sus familiares, acostumbraba expresar con entusiasmo que era macaraqueña, una identidad que mantuvo presente durante su vida.
Macaracas enfrenta las secuelas del terremoto
Mientras la comunidad despedía a Elena, residentes de Azuero continuaban atentos a las condiciones de sus viviendas y a la actividad sísmica posterior al evento principal.
Los daños en edificaciones y espacios comunitarios han obligado a modificar actividades habituales, incluidas celebraciones religiosas.
La situación también ha generado preocupación entre las familias que experimentaron momentos de temor durante el terremoto.
Las autoridades mantienen la responsabilidad de evaluar las estructuras afectadas y orientar a la población sobre las medidas de seguridad.
Una pérdida que trasciende las cifras
El fallecimiento de Elena Barría de Frías recuerda que las consecuencias de un desastre natural no se miden únicamente en daños a la infraestructura.
Detrás de cada emergencia hay historias personales, vínculos familiares y comunidades que deben encontrar la manera de continuar.
Macaracas despidió a una de sus residentes entre muestras de afecto y solidaridad, mientras la región trabaja para recuperarse de los efectos del terremoto.
RetenChiriquí expresa sus condolencias a la familia Barría de Frías y a la comunidad de Macaracas.
RetenChiriquí | Información que importa.





Comentarios