PANAMÁ | Gobierno declara emergencia nacional ante fortalecimiento de El Niño y riesgo de sequía
- retenchiriqui
- hace 59 minutos
- 3 min de lectura
El déficit de lluvias amenaza con intensificarse hacia finales de 2026. Autoridades advierten sobre presión en cuencas, fuentes de agua, producción agropecuaria, potabilizadoras y generación eléctrica.
El Gobierno de Panamá declaró estado de emergencia nacional ante los efectos y riesgos asociados al fenómeno de El Niño, en momentos en que las autoridades meteorológicas advierten sobre un escenario de reducción significativa de las lluvias y una temporada seca particularmente compleja.
La medida busca fortalecer la capacidad de prevención, mitigación y respuesta de las instituciones frente a posibles sequías, escasez de agua y otras afectaciones climáticas que podrían intensificarse durante los próximos meses.
El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) mantiene seguimiento permanente al fenómeno. Desde mayo había declarado una Alerta de El Niño, señalando que ya se observaban condiciones propias del evento y una probabilidad superior al 95% de que su influencia continuara durante el resto de 2026.
La directora del IMHPA, Luz Graciela de Calzadilla, explicó recientemente que El Niño se ha venido fortaleciendo y que los pronósticos apuntan a una marcada disminución de las precipitaciones en la vertiente del Pacífico.
Sinaproc informó el 20 de agosto que las proyecciones para el resto de agosto y los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre contemplaban una reducción de las precipitaciones que podría alcanzar el 55% en el Pacífico panameño. También existe la posibilidad de que la temporada seca se adelante hacia finales de noviembre, dejando diciembre con lluvias escasas.
Agua y producción, entre las principales preocupaciones
Uno de los puntos que genera mayor atención es la disponibilidad de agua.
De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, varias cuencas hidrográficas registran condiciones de estrés hídrico, escenario que puede repercutir en el abastecimiento para consumo humano, el funcionamiento de plantas potabilizadoras, la producción agropecuaria y la generación hidroeléctrica.
El Gobierno también prepara medidas destinadas a respaldar a comunidades y productores de las zonas más vulnerables ante una eventual sequía, particularmente en sectores del Arco Seco.
La ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, ha planteado la necesidad de anticiparse a las emergencias en lugar de esperar a que las afectaciones alcancen niveles críticos.
El enfoque contempla tanto regiones que puedan enfrentar déficit de precipitaciones como aquellas expuestas a lluvias intensas, inundaciones o deslizamientos.
El Niño podría prolongarse hasta 2027
Las proyecciones oficiales apuntan a que el evento climático podría continuar ejerciendo influencia durante 2027.
En las reuniones preparatorias realizadas antes de la declaratoria participaron entidades vinculadas con agua potable, agricultura, vivienda, gestión de riesgos, atención humanitaria y respuesta a emergencias.
El Gobierno había instruido a la Comisión Interinstitucional de Alto Nivel a integrar informes económicos y programas destinados a reducir los efectos sobre comunidades y sectores productivos. Entre las áreas identificadas como prioritarias figuran agua, salud, vivienda, alimentación y asistencia humanitaria.
La situación presenta además un comportamiento climático complejo: mientras se proyecta una reducción importante de las precipitaciones en el Pacífico, sectores del Caribe panameño han enfrentado episodios de lluvias e inundaciones durante la actual temporada.
Para las autoridades, esta combinación obliga a mantener planes diferenciados según las condiciones de cada región.
Chiriquí deberá seguir de cerca la evolución del fenómeno
Para una provincia con una importante actividad agrícola y ganadera como Chiriquí, la evolución de El Niño cobra especial relevancia.
Una reducción prolongada de las lluvias puede aumentar la presión sobre fuentes de agua, sistemas de riego, producción agrícola, ganadería y generación hidroeléctrica.
El escenario tampoco implica la desaparición inmediata de las lluvias. En agosto, el propio Sinaproc ha mantenido avisos preventivos por episodios de precipitaciones y tormentas asociados a ondas tropicales y otros sistemas atmosféricos.
Las autoridades mantienen el monitoreo de las condiciones climáticas y preparan acciones dirigidas a reducir el impacto de un fenómeno que podría convertirse en uno de los principales desafíos ambientales y productivos para Panamá durante los próximos meses.





Comentarios