Örebä: el cacao indígena panameño que conquistó al chef Jordi Roca
- retenchiriqui
- 5 abr 2025
- 2 Min. de lectura
En las montañas del Caribe panameño, en la comunidad de Río Oeste Arriba, un grupo de indígenas ngäbe-buglés cultiva un cacao 100 % orgánico que ha sorprendido al reconocido chef español Jordi Roca, considerado uno de los mejores pasteleros del mundo.
El producto, conocido como “Örebä” —que significa cacao en la lengua ngäbe—, es elaborado de forma artesanal, sin químicos ni artefactos electrónicos, y es el resultado del trabajo de una asociación conformada por 30 indígenas, el 70 % de ellos mujeres.
Durante una visita a las fincas de la Asociación de Conservación de Desarrollo Agrícola Artesanal y Cultural (Acodaac), Roca recorrió los cultivos, conoció el proceso ancestral de elaboración del chocolate y destacó el valor humano y cultural que hay detrás de cada grano.
“Es una comunidad increíblemente unida. El cacao es, verdaderamente, un árbol mágico. Quiero hacer un chocolate espectacular con este producto”, expresó el chef, quien planea incorporarlo en su reconocida chocolatería Casa Cacao, en España.
La iniciativa de Örebä, impulsada en 2018, busca no solo rescatar el valor cultural del cacao para el pueblo ngäbe-buglé, sino también mejorar la calidad de vida de las familias a través del ecoturismo y la venta de chocolate artesanal.
Hoy en día, decenas de turistas que visitan las playas de Bocas del Toro participan en recorridos guiados por indígenas, quienes explican cómo se cultiva y transforma el cacao, tal como lo hacían sus ancestros.
El proyecto forma parte de una red de emprendimientos apoyados por la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) y su filial en Panamá, Microserfin, que trabajan con más de 3 millones de emprendedores en América Latina. La iniciativa busca empoderar a comunidades rurales mediante la inclusión financiera y el desarrollo sostenible.
Para la comunidad ngäbe, el cacao no es solo un alimento: es medicina, historia, identidad y una oportunidad de desarrollo. Gracias al interés de figuras como Jordi Roca, Örebä podría llegar muy pronto a las mesas más exigentes del mundo.









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