Chiriquí será escenario de la primera liberación de moscas estériles en Panamá para controlar plaga agrícola
Panamá pondrá en marcha una nueva etapa de su estrategia fitosanitaria con la primera liberación de moscas estériles de Ceratitis capitata, conocida como mosca del Mediterráneo o mosca de la fruta, una plaga capaz de afectar cultivos y generar restricciones para la comercialización de productos agrícolas.
La intervención está programada para el viernes 16 de octubre de 2026 en la comunidad de Maneyes, Potrerillos Arriba, provincia de Chiriquí, según confirmó el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).
La iniciativa será desarrollada por la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal y representa la aplicación en campo de un proceso que Panamá viene preparando mediante capacitación, vigilancia y cooperación técnica internacional.
¿Por qué preocupa esta mosca?
La Ceratitis capitata es considerada una plaga agrícola de importancia mundial por su capacidad para afectar diferentes cultivos de frutas y hortalizas.
El problema no termina con el daño a los productos. La presencia de la plaga también puede ocasionar restricciones fitosanitarias para la producción y comercialización agrícola, lo que convierte su control en un asunto relacionado directamente con la competitividad del sector.
Documentos históricos del propio MIDA han señalado que la presencia de Ceratitis capitata en Panamá se ha mantenido particularmente vinculada a sectores de Chiriquí. Registros oficiales anteriores mencionan detecciones en áreas como Río Sereno, Cerro Punta, Cordillera, Potrerillos y Boquete.
Por ello, el programa de control desarrollado en la provincia adquiere especial importancia para las áreas productivas.
¿Qué harán con las moscas estériles?
La estrategia se basa en la denominada Técnica del Insecto Estéril (TIE).
El procedimiento utiliza ejemplares machos criados y esterilizados previamente, que posteriormente son liberados de manera controlada en las áreas donde se encuentra la plaga.
Cuando estos machos se aparean con hembras silvestres, no producen descendencia viable. Con liberaciones planificadas y monitoreo permanente, el objetivo es reducir progresivamente la población de la especie.
El Programa MOSCAMED utiliza precisamente esta metodología mediante procesos de cría masiva, esterilización y liberación controlada de machos.
En otras palabras, no se trata de introducir una nueva plaga, sino de utilizar individuos estériles de la misma especie como herramienta de control poblacional.
Panamá lleva más de un año preparando el programa
La liberación prevista para octubre no es una medida improvisada.
En marzo de 2025, el MIDA anunció que preparaba un plan piloto para el control de moscas de las frutas en zonas específicas de Chiriquí, con especial atención a la mosca del Mediterráneo. En aquel momento también informó sobre trabajos de adecuación de instalaciones en Potrerillos, distrito de Dolega.
El programa avanzó durante 2026.
En mayo, Panamá desarrolló en David un ejercicio de diagnóstico operativo y fortalecimiento de capacidades para aplicar la Técnica del Insecto Estéril, organizado conjuntamente por el MIDA, la FAO y OIRSA. Participaron autoridades fitosanitarias, personal técnico y productores.
Durante esas actividades también se trabajó en una hoja de ruta para las futuras liberaciones en Chiriquí.
Técnicos fueron capacitados antes de la liberación
En agosto, el MIDA y OIRSA desarrollaron otra jornada de cooperación técnica con Guatemala.
Personal panameño recibió capacitación especializada en identificación de ejemplares y en la diferenciación de machos fértiles y estériles de Ceratitis capitata, una capacidad particularmente importante para interpretar posteriormente los resultados del monitoreo en campo.
También se abordaron procedimientos relacionados con el reconocimiento, análisis y evaluación de especímenes después de las liberaciones.
El monitoreo será clave
Liberar los ejemplares constituye solamente una parte del programa.
Después será necesario mantener sistemas de vigilancia que permitan establecer cómo evoluciona la población silvestre y evaluar los resultados de la intervención.
Panamá ya cuenta con experiencia en vigilancia de esta especie. El MIDA mantiene programas de monitoreo y puestos de control para proteger zonas que poseen condiciones fitosanitarias favorables frente a la mosca del Mediterráneo.
Los resultados obtenidos en Chiriquí permitirán orientar las siguientes etapas de la estrategia.
También está en juego la agroexportación
El componente económico es relevante.
Cuando el MIDA anunció el plan piloto en 2025 indicó que esperaba que el control de las moscas de las frutas contribuyera a impulsar las exportaciones de productos agrícolas, incluyendo algunas hortalizas.
El fortalecimiento del control fitosanitario puede ayudar a cumplir requisitos exigidos por mercados internacionales, aunque el acceso efectivo de cada producto depende de protocolos sanitarios, comerciales y de exportación específicos.
La primera liberación del 16 de octubre en Maneyes será, por tanto, un paso operativo dentro de una estrategia más amplia que combina vigilancia, tecnología, cooperación internacional y control biológico para reducir el impacto de una de las plagas agrícolas más relevantes para la provincia.





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